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E V I D E N C I A S. POESÍA DIDÁCTICA

La Alberca

La Santa Cruz (2020)

(13 de septiembre)

Si Jesús no nos hubiera enseñado

la Cruz, como instrumento de expiación,

al hacer con Ella esta conexión,

¿sabrías que la Cruz te ha conquistado?

 

Aunque algunos piensen que han alcanzado

el conocimiento de esta lección,

si ellos no están en esta dimensión,

 su intelecto, aún no está controlado.

 

Mas esto no se desarrolla en vano,

paso a paso el Amor se va alcanzando

y se disuelven todas discrepancias.

 

Le parece un milagro al ojo humano:

Es el Poder Universal tomando

forma en tu mente y tus circunstancias.

 

José Díez Fernández

Felicidades a todas Mª Cruz y, También a todos los Cruz

La Santa Cruz (2019)

La Cruz, esta Santa Cruz, que veneras,

sólo es la puerta de entrada a ti mismo.

Pasa y no pienses que es un espejismo,

sino tu Realidad de lo que esperas.

 

Purifica tu interior de quimeras,

que conducen tu mente al fanatismo

y verás la Verdad del Cristianismo:

no es cuestión de que creas o no creas.

 

Enarbola esa cruz de tu deber

y, sácala de esa chula hornacina,

porque Ella te acompaña en tu camino.

 

Encuentra en ti la Fuente de tu Ser.

Bebe, consciente, su agua cristalina

Y, sáciate de este AMOR, tan Divino.

 

José Díez Fernández

(La Alberca de Záncara, 14 de septiembre)

LA SANTA CRUZ

(Fiesta 14 de septiembre)

 

¿QUE OS PENSAREIS QUE ES LA CRUZ?

Nos preguntan los Dichos:

“DOS ‘PALISTROQUES’ CRUZADOS QUE LOS HIZO UN CARPINTERO,

PARA COMER Y BEBER Y PASAR EL RATO …”

 

NO ME QUITES MI SANTA CRUZ,

JESÚS, AMADO HERMANO.

DEJAME CARGARLA DETRÁS DE TI.

 

EN ESE ‘PALISTROQUE’ HORIZONTAL,

YO LLEVO DENTRO LA CRUZ DEL PARO, DEL DIVORCIO,

DEL DESEMPLEO, EL DESALIENTO, LA SOLEDAD,

LA ENFERMEDAD,

DE LA INDECISIÓN...

 

ME CONVIDAS A CARGAR LA SANTA CRUZ PARA UNIRME CONTIGO Y CON DIOS.

LA SANTA CRUZ ES LUZ QUE ME UNE A MIS HERMANOS,

LA LUZ DE LA UNIÓN CONTIGO Y CON MIS PAISANOS,

QUE CARGAN UNA CRUZ COMO LA MÍA.

 

TE BUSCO EN ESE ‘PALISTROQUE’ VERTICAL PARA DIRIGIRME A TI,

MI AMADO CREADOR, MI DIOS, MI TODO.

CONFIO EN TI COMO ME ENSEÑA, JESÚS.

ACUDO A TI CADA DIA, A  CADA INSTANTE.

 

BUSCO EN MI ALMA MI SANTA CRUZ PARA HABLAR

EN MI VIDA DIARIA,

COMO HE APRENDIDO A RELACIONARME CON MI SANTA CRUZ

Y ME DOY CUENTA

QUE LA CRUZ NO ES LA PREGUNTA,

LA CRUZ ES LA RESPUESTA.

 

Basi Villaseñor Lafuente

La Santa Cruz

Esta santa Cruz, que llevamos todos

los que amamos al pueblo de la Alberca,

la sentimos en el alma tan cerca

que la exaltamos de todos los modos.

 

Esta Luz, que recorre los recodos

más recónditos del ser, que se acerca,

la goza en su interior en su recerca,

al encontrar mejor sus acomodos.

 

No puede recoger el que no siembre

en tiempos favorable su cosecha,

por mucho que se crea diligente.

 

Y así La honramos al llegar septiembre

(grabada está en nosotros esta fecha,

la del día catorce en nuestra mente).

 

José Díez Fernández

(La Alberca, 14 de septiembre de 2017)

 

Postal de Reyes del Camino de la Santa Cruz

 

La Santa Cruz de la Alberca

con sus brazos extendidos

acoge a todos los hombres,

que buscan la Luz de Cristo!

 

¿Por qué a los Santo Lugares

se fue el hermano Francisco?

Iba siguiendo una estrella,

que le alumbraba el camino.

La que guiaba a los Magos

a llegar a su destino,

y comprender en sus almas

por qué somos peregrinos.

 

Como era día de Reyes

de regalos y de fríos,

como niño le pregunta:

-Francisco, ¿qué me has traído?

Él le abrió su corazón

y respondió sorprendido:

-Todo el Amor de este Pueblo,

que se ha venido conmigo.

 

Jesús le envolvió la Cruz

con ese Amor, tan divino,

que invita a todos los seres,

que en la Alberca hayan vivido

a contagiar de la Cruz

el Amor, que han recibido,

para que luzca en sus almas

como un farol encendido.

 

¡La Santa Cruz de la Alberca

con sus brazos extendidos

acoge a todos los hombres,

que buscan la Luz de Cristo!

 

José Díez Fernández

 

 

La Santa Cruz de la Alberca de Záncara (2016)

 

(Fiesta del 14 de septiembre)

La Santa Cruz no es, sólo, tradición,

que debemos seguir año, tras año

cada mes de septiembre, desde antaño,  

en las Fiestas de nuestra población.

 

No esperes flanquear ningún portón,

aunque a ti te parezca muy extraño.

A Ella no se accede con engaño,

porque Ella siempre está en tu corazón.

 

Su mensaje de Luz es de acogida

y en nosotros está siempre vigente,

en cualquier circunstancia de la vida.

 

Porque es y será nuestro Presente

      (y siempre en nuestra mente consentida)

            cada instante más firme y más consciente.

 

José Díez Fernández

(3) Vida de Fray Francisco de la Cruz

3ª parte (El viaje)

 

XXV

En el día del viaje,

con los frailes llorando de alegría,

ligero de equipaje,

su marcha disponía

al amparo del Manto de María.

 

XXVI

… y partiendo del templo

y, con todo este pueblo alborozado,

en abnegado ejemplo,

con esta Cruz cargado

imitaba al AMOR crucificado.

 

XXVII

A Roma va el romero,

cantando en el camino entre las flores.

¡Con la palma un palmero

pensaría en sudores…!,

¿si llegan a Santiago sus amores?

 

XXVIII

Lo primero, que hacía

por aquellos lugares, que pasaba,

en el amor, que ardía,

a todos preguntaba

y el Santo Sacramento visitaba.

 

 

XXIX

Pan y agua de alimento,

pregonando oración y penitencia,

tomaba por sustento

y, sólo en obediencia

el ayuno rompía y la abstinencia.

 

XXX

Su Fe, llena de celo,

en el largo camino se sustenta

como una ave del cielo,

que no acopia, ni inventa

y el Padre Celestial siempre alimenta.

 

XXXI

A veces, aclamado,

cortaban en reliquias sus vestidos

y otras humillado

de herejes y bandidos,

le dejaban los huesos malheridos…

 

XXXII

… y aún fue mucho peor,

pues los propios cristianos le apresaron,

creyéndole impostor.

De la Cruz le privaron

y en oscuras prisiones le encerraron.

 

XXXIII

Mas era obra del Cielo,

guiado en estas pruebas por María

y en ese desconsuelo

Dios siempre le asistía

Y a todos en su orgullo confundía.

 

XXXIV

Pues con la Cruz mediando,

enfermos incurables se sanaban

por donde iba pasando

y, otros muchos curaban,

cuando esas manos santas les tocaban.

 

XXXV

Estimaba en andarse

incontables caminos peligrosos.

Cruzaba, sin mojarse,

Los ríos caudalosos

y calmaba los mares borrascosos.

 

XXXVI

El turco y el morisco

no aprecian la Verdad en el Sendero

y tú, hermano Francisco,

queriéndolos de vero,

te inmolas como Cristo en el Madero.

 

XXXVII

Durante todo el viaje,

caminaste unido al Creador

con firmeza y coraje.

¡Si grande era el dolor,

más grande era el Amor al Redentor!

 

XXXVIII

De ese leño tan tosco,

que el lego Fray Francisco antes era,

malhumorado y hosco,

para su Cruz ligera,

un Cristo ha cincelado en su madera.

José Díez Fernández

(2) Vida de Fray Francisco de la Cruz (Cont...)

2ª parte (Vida conventual y decisión de peregrinar)

XVI

Hecha la profesión,

cumplía unas tareas de ordinario

y el resto en oración,

junto a su escapulario,

la presencia de Cristo en el Calvario.

XVII

De la oración vocal,

siendo su confesor Fray Juan de Herrera,

entraba en la mental,

como si una blanda cera

ablandase  esa ruda calavera.

XVIII

Aquí lloró sus penas,

rompiendo la amargura de sus males

con cilicio y cadenas,

en penitencias tales,

que excedían las fuerzas naturales.

XIX

La vida es dura prueba,

que eleva nuestro espíritu al Eterno,

al que con nota aprueba

y, no que el crudo invierno

intente marchitar el fruto tierno.

XX

Una voz al oído:

-Fe…, Fe…, Fe – durante años le decía-

y así comprometido,

allí, donde no había,

se fundaba  también la “Sacra Vía”

XXI

Gozosos sentimientos

movieron le las pruebas corporales,

pero, en estos momentos,

las espirituales

despertaban le ideas celestiales.

XXII

Con confusión de su ego,

tres veces en el aire apercibido,

a este santo andariego

la Cruz le iba instruyendo

y, en los Santos Lugares insistiendo.

XXIII

Una cruz venerable

encargó en San Clemente a un carpintero

de dolencia incurable

y, en el golpe primero

sanaba totalmente el carpintero.

XXIV

Obtuvo al fin licencia,

para ir con la Cruz a Tierra Santa

en sacra penitencia,

con alegría tanta

que su Alma se erigía sacrosanta.

José Díez Fernández

VIDA DE FRAY FRANCISCO DE LA CRUZ

(fiesta 14 de septiembre)

Primera Parte (Niñez, juventud y profesión) 

I

Robusto, como un roble,

en Mora de Toledo, con desvelo

de una Familia Noble,

por designio del Cielo

nacía una semilla del Carmelo. 

II

Francisco era su nombre

y exaltar a la Cruz era el deber

de nuestro superhombre,

porque así debe ser,

si quieres a su altura responder.

III

En su agitada infancia

no conoció la flor de su destino,

que mudando de estancia

erraba su camino,

pues sufrir por la Cruz era su sino. 

IV

Peligros y visiones

minaron su niñez y juventud

en muchas ocasiones

y, Dios con prontitud

siempre le consolaba en Aquietud. 

V

Como Él era el sustento,

trabajaba durante todo el día.

De corto entendimiento

apenas aprendía

y, de noche leía y escribía. 

VI

No centraba su oficio

de arriero, labrador o limosnero,

pues sólo en el servicio

 del Amor Verdadero

podía trabajar el cristo obrero. 

VII

Pero en una ocasión,

haciendo de Jesús, que se acercaba,

sin Ley, ni compasión

al padre, que le amaba,

como Pedro tres veces le negaba.

VIII

Muchas fueron sus culpas,

bebiendo del veneno del pecado,

y… ¡tantas las disculpas!...

a Dios Sacramentado,

dejándole ese pago cancelado. 

IX

Creía estar a gusto

en aquellos conventos, que eligió

y siempre con disgusto

una voz escuchó:

-Aquí no es, Francisco, aquí no. 

X

Tras varios avatares,

quitándole el vestido monacal,

en Alcalá de Henares

el padre provincial

le echó a la p... calle y sin caudal.

XI

Y aunque en todo ponía

el máximo cuidado y diligencia,

todo lo atribuía

 a humana contingencia,

en vez de a la Divina Providencia.

XII

El ángel de la Guarda

no es mano de espíritu Maligno,

que en la penumbra aguarda…

¿Para serle a Dios digno,

habrás de parecerle al Mundo indigno?...

XIII

La vida le fue en ello,

pues volvió el hijo pródigo al convento

con el Padre Maello

y, para su contento

en la Alberca le dieron mandamiento.

XIV

Con el hábito al hombro,

¿corría?... ¡no, volaba con cien pies!...

Con general asombro

llegaba en “un, dos tres”…

cuando la voz le dijo: -“Aquí es”. 

XV

Al fin su corazón,

dejándose el querer de dama hermosa,

tomó la vocación

de orden religiosa.

eligiendo a María por esposa.

José Díez Frenández

La Santa Cruz de la Alberca de Záncara

(2014)

 

 

Hay una Luz en la Alberca

con los brazos extendidos,

que abarca a todo el Pueblo,

dando a su Vida sentido.

 

El 14 de septiembre

celebran grandes y chicos

esta Fiesta patronal,

que instituyó Fray Francisco.

 

Recios hombres de la Mancha

en tierra de labrantío,

que a cada paso, que dan

llevan esta Cruz consigo.

 

Trabajadores del Alba,

que recorren su camino,

al encuentro de la Cruz,

para encontrarse con Cristo.

 

Parece que está desnuda

y, al acercarte habrás visto

que hay un Amor, tan Intenso,

que apenas es percibido.

 

Porque los ojos del cuerpo,

llenos de pan y de vino,

se alejan contra corriente

del “terruño” prometido.

 

Ve transformando tu Alma,

apenas un cucuyito,

porque la Luz de la Cruz

ilumina de continuo.

 

Y al mirar dentro del Alma,

te quedarás sorprendido,

pues verás, en tu interior,

la Cruz de tu Amor por Cristo.

 

 

José Díez Fernández

La Alberca de Záncara (Cuenca)

Primera Comunión de Diana

Quizás no lo recuerdes en tu mente,

otras muchas primeras comuniones

recibiste a Jesús con ilusiones,

inmersa en el cariño de la gente.

 

Tú le has dicho que sí, que eres consciente

de seguir en la Fe sus instrucciones,

pues palpitan de Amor los corazones

al brillo de su Luz, que late ardiente.

 

Esta Luz de hoy es la misma de ayer.

Sólo que ahora se torna más intensa

pues con más claridades la percibes.

 

La de mañana igual habrá de ser

que la de hoy y de ayer, más… más inmensa,

si en el fondo del alma la recibes.

 

Tu Tío Pepe

La Alberca de Záncara (Cuenca)

1 de junio de 2014

A la Santa Cruz de la Alberca de Záncara

(14 de septiembre-2013)

  I

Está la santa Cruz

con los brazos abiertos a la Alberca,

llenándole de Luz

a todo el que se acerca.

¡Ay!... ¡Quién pudiera tenerle tan cerca!

II

Si llega el arcaduz de la Vida,

que pasa y que te implica,

para eso está la Cruz.

Tus vicios crucifica

y verás cómo Jesús los dulcifica

III

Cuando su hombro macera,

pesada le parece al costalero,

pero es suave y ligera.

Acércate el primero

y carga a sus espaldas el Madero.

IV

No creas que vas sólo,

Jesús te asistirá en todo momento.

Con Él no tengas dolo

y con divino aliento

harás de tu misión el cumplimiento.

V

Espíritu ambulante

del Cosmos y del Cielo peregrino,

¿Quién la teme, ignorante

de cuál es tu camino?...

Así no llegarás a tu destino.

VI

¡Oh Cruz, que perseveras

en colores de ardiente enamorada!

Amándonos esperas

que, en la noche taimada,

volvamos a la Luz de la Alborada.

VII

De la Iglesia al Convento

involucras, dispuesta en tu ornacina,

el noble pensamiento

en La Misión Divina,

que vincula en tu Amor al que camina.

VIII

Es esta Cruz desnuda,

que quiere que le sigas, porque te ama.

Ya no te ofrece duda…

por tu nombre te llama

y tu pecho de amores se te inflama.

IX

Esta Cruz de madera,

que este Pueblo entre cánticos exalta,

a tu alma carpintera,

que en ti de gozo salta,

te invita a ser el cristo, que le falta.

X

Cuando ella es tu epicentro,

tu cuerpo como un loco se comporta.

Ella se cuela dentro,

tu alma queda absorta

y al Cielo como un ángel se transporta.

XI

Oh, Santa Cruz palmera

peregrina en Santiago de Galicia,

por dos veces romera,

faro de Alejandría,

alumbrando nuestro barco noche y día…

XII

Concédenos la gracia

de sentir tu calor con toda el alma

con celestial fragancia,

y en alegría y calma,

conquistar al morir también la Palma.

 josé díez fernández

A la santa Cruz de la Alberca de Záncara

(14 de Septiembre)

I

Hay una Cruz en la Alberca,

envuelta en hondo misterio.

Esta santa Cruz bendita

lleva los brazos abiertos,

para acoger a los seres

en un mismo sentimiento,

de la Izquierda a la Derecha

y a quien no es, ni de Centro.

Ese cristo que le falta

Le busca de carne y hueso.

Para cada uno guarda

un trocito del madero,

para que lata en su alma

otra de Amor en su pecho.

Mírala esa Cruz desnuda,

llena de Luz a su Pueblo.

Escúchale su mensaje,

que te grita en el silencio

en la quietud de los campos,

en la casa de tus sueños,

en la calle y en la Iglesia

y, también en el convento.

II

No le crucifiques más

al Mesías Mensajero,

ni al que medra en su negocio,

ni a quien se arruina en su empeño,

ni al político, al parado,

ni al que miras con desprecio.

Sacrifícate tú mismo

con tus faltas y defectos;

con tus juicios y tus críticas;

que tú llamas cotilleo,

con tus odios ancestrales

de envidia y resentimiento:

esas heridas mortales,

que no cicatriza el tiempo,

porque has de amar al hermano

por mucho, que te haya hecho.

Para tú ser perdonado,

no habrá otra cura o remedio,

ya que esta Cruz representa,

en el lenguaje del Cielo,

el signo de la victoria

sobre la muerte del cuerpo.

José Díez Fernández

(la Alberca, Septiembre de 2012)