Dia de la madre 2012
Cada mamá
lleva en el Alma
una rosa prendida
del hijo, que ama.
En su semblante
brilla un lucero
cada vez que le dice:
-Mamá, te quiero.
Al entusiasmo
de su requiebro,
sin poder evitarlo,
le arranca un beso.
Al intercambio
de tanto anhelo,
al mirarse en sus ojos
se prenda de ellos.
Entre sus brazos,
duerme despierto
y la madre no sabe
si esta en el Cielo.
Y para siempre
este recuerdo
palpitará en la madre,
junto a su pecho.
Mientras el hijo,
al ir creciendo,
lo echará en el olvido,
andando el tiempo.
Cada mamá
lleva en el Alma
una rosa prendida
del hijo, que ama.
José Díez Fernández
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