SIETE EN SIETE::: CONCLUSIONES FINALES
La niñez, ruido sonoro,
cimiento de sociedad,
culmina en la pubertad.
La juventud es tesoro
que brillará como el oro
en la madurez adulta
de una población más culta,
con más logros y... ¡mejores!
que al saber de los mayores
tan evidente resulta.
Hay flores de paz y bien,
que en nuestro Planeta crecen
y otras muchas que florecen
en el Jardín del Edén.
Ámalas sin par también.
El Cielo está en tu interior.
El Cielo está en el Amor.
No por lamentar la vida,
ni aun después de la partida
lo encontraremos mejor.
Hay una ciencia especial
del Cosmos inmensurable
de creación incontable,
Ciencia exacta y principal:
La Ciencia Espiritual.
Si la quieres estudiar,
no es tarde para empezar,
¡que a los sentidos se vela
y sólo Dios la desvela
a quién se disponga a Amar!
El Amor ha de crecer
cada día un poco más.
No entiende de marcha atrás,
porque eso sólo es querer
con sentido poseer.
¿Acaso puedes comprarlo?...
¿Con el dinero pagarlo?...
Si el Amor no es mensurable
a interés fijo o variable,
¿quién se atreve a hipotecarlo?
Quien dice que se ha acabado
no conoce bien a Dios,
ni va tras su ley en pos.
Nadie a la escuela ha llegado
del trabajo liberado.
Conquistemos este arcano,
compartiendo con tu hermano
esta fuente inagotable,
como es Dios, inconmutable,
donde tu pongas la mano.
Conviene alzarse prudente.
Despierta ya, hombre dormido.
No camines sin sentido.
El Alba besa tu frente.
Tu espíritu inteligente,
¿a dónde cree que va?...
Donde tu estás, Dios está...
¿Por qué tus sentidos huyen?...
Escucha lo que te intuyen
tus guías del Más Allá.
Una imparable corriente
con más progreso moral
y también intelectual,
arrastrará a mucha gente
-ahora de Amor indigente-
a una fraterna Igualdad
de todos en la Unidad
y disolverá en el hombre
ese egoísta pronombre
de su personalidad.