A la Virgen del Carmen (2020)
(16 de julio)
Como el camino de la Vida
se había oscurecido tanto,
María le encargó a Francisco
llegar a los Lugares Santos
en peregrinación continua,
cual la cruz de su escapulario,
que se convirtiera en Cruz Santa
abriendo una senda en el campo,
para que anduvieran las almas,
que se acogieran a su manto.
Francisco que no duda nada
¡y muy bien curado de espanto…!
se echa al hombro presto a su amada
y emprende el camino descalzo.
No por muchas vicisitudes,
y a pesar de un comer escaso,
¡sólo pan y agua en alimento!
deja de llegar al calvario.
Y allí con el mismo Maestro
elevar nuestra Cruz en lo alto.
No obstante, el camino de vuelta,
logrando pasar por Santiago,
la Luz que traía la Cruz
brilló en la leyenda del Santo.
Después, ya llegando a la Alberca,
al fervor del pueblo extasiado,
por la senda que abrió Francisco
está hasta la Gloria llevando
la Madre María del Carmen
a quienes el Mundo han dejado.
José Díez Fernández
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