¡Francisco es aquí!
Si Francisco llegó al Monte Calvario,
fue porque Jesús le daba su aliento
y esa su obsesión del pensamiento,
que le hizo de la Cruz un incendiario.
Escribir esta página en su diario,
le suponía alcanzar su alimento,
no sólo de agua y pan era el sustento,
pues el Alma en Amor cobra el salario.
Y esta energía de infinita Luz,
que recibió en el Monte en oración,
no la guardó sólo para sí.
Al llegar a la Alberca con la Cruz
Y buscar un lugar de adoración,
Le dijo Jesús: ¡Francisco es aquí!...
José Díez Fernández
(Marzo de 2017)
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