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E V I D E N C I A S. POESÍA DIDÁCTICA

Domingo de Ramos

Levantad, hermanos míos,

las palmas del corazón

y entre vítores y aplausos

recibid al Redentor.

¡Escuchadle con el alma! …

¡Silénciese nuestra voz! …

Su reino no es de este Mundo”.

Ni busca fama y honor.

 

Viene sembrando entre ramos

el germen de su Misión

de conducirnos a todos

hacia un Nivel Superior,

donde todos, como hermanos

no muevan ya más que Amor

en una sola Familia,

la de los Hijos de Dios.

 

No te quedes ahí… ¡parado!,

mirando a tu alrededor,

que tú también formas parte

del Designio creador.

¿No quieres participar

En esta Gran Procesión?

¿y unirte a la Luz de Cielo,

Que nos envía el Señor?

 

*****

 

No ha habido nunca en el Mundo

otra Mayor Vibración

(que registrara la Historia

en el Libro del Amor),

de la Redención humana,

como Jesús la escribió,

apurando hasta el final

El cáliz de la Pasión.

 

                                                                                                                       José Díez Fernández

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