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E V I D E N C I A S. POESÍA DIDÁCTICA

Fray Francisco libera a su padre

 

 Los muros de la cárcel eran altos,

pero en su alma, más grande era la herida

de su padre encerrado… ¿de por vida?

y resolvió tomarla en dos asaltos.

 

Todo él, deshecho en sobresaltos,

todo su ser a hacerlo le convida

y ningún pensamiento le invalida,

porque todo era más chico que sus saltos.

 

A ese padre, que estaba desvalido,

con la acción de Francisco extraordinaria,

le dio un soplo de vida merecido.

 

Ayudarle era una causa ordinaria,

nada le retenía compungido

y su actitud fue siempre hospitalaria.

 

José Díez Fernández

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