Cupido, san Valentín y Fray Francisco
(14 de febrero)
I
Parece que Cupido,
al disparar sus flechas del amor,
tuvo tremendo olvido,
pues a su alrededor
caminaba el eterno buscador.
II
Al intentar cazarle,
ese tiro en la Cruz se fue a clavar
y Francisco al mirarle,
entendió sin dudar
que era la Cruz su amante singular.
III
Mas él estuvo presto
a dejar el amor de dama hermosa
y hallándose dispuesto
a cortar esa rosa,
aceptaba la Cruz por fiel esposa.
IV
A hombros con su amada,
echo a andar: en Jerusalén palmero,
su tierra tan soñada.
Fue en Roma romero,
jacobeo en Santiago hizo sendero.
V
Por eso Valentín,
resolviendo a cada uno su acertijo,
nos dispara sin fin,
oculto en su escondrijo,
las flechas del Amor al Crucifijo.
VI
Derecho al corazón
de los seres que buscan el amor
encuentran la razón
de esa chispa de ardor,
la semilla que ha puesto el Creador.
VII
San Valentín, Cupido
y también el hermano Fray Francisco
enseñan el sentido,
de cómo gira el disco…
¡Qué nada en el amor nos sea arisco!
VIII
Este amor por la Cruz
contagia a todo el mundo, que se acerca,
pues le inunda de Luz.
Por eso es que en la Alberca
sentimos este Amor mucho más cerca.
José Díez Fernández
0 comentarios