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E V I D E N C I A S. POESÍA DIDÁCTICA

La Asunción de María

Un quince de agosto, cuando ella dormía,

entre doce estrellas de vivos colores,

por el mismo Dios, coronada de albores,

se elevaba al Cielo la Virgen María.

Y nosotros todos, mientras ascendía

en la suave brisa de sus resplandores,

colgamos los ojos de nuestros amores

en aquel recuerdo de este hermoso día.

Pues el alma, que ama su propio calvario,

goza en el saludo del Ave María.

Y, al llegar la aurora de nuestro sudario,

Con el mantra acorde de su Letanía,

por la Luz, que asciende del Santo Rosario,

nos “assmpte” al Cielo la virgen María.

José Díez Fernández

(Alicante, Agosto de 2004)

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