A la Virgen del Carmen
¡ Salve Madre, navío capitana
en el Mar proceloso de la Vida!
Es tu enseña y la nuestra, tan querida,
una Cruz en el palo de mesana.
Buque insignia de Cristo en la mañana
del Cambio Evolutivo, que convida
a seguirte tras tu estela encendida
por nuestra condición simple y humana.
La noche de la Mar embravecida
multitud de peligros siempre guarda,
mas si el alma, que rema sumergida…
bajo el Manto del Carmen se resguarda,
llegará hasta la Tierra Prometida
de los Mundos de Luz, que nos aguarda.
Alicante, julio de 2011
José Díez Fernández
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