A María, Mayo-2011
Siendo niño dos madres tenía.
Ahora adulto no tengo más que una,
que me lleva hacia el Cielo oportuna
y con dulces palabras me guía.
¿Quién no quiere por Madre a María?
Ella sabe de Amor cual ninguna
y el amarla es la inmensa fortuna
con que cuenta el vivir cada día.
Porque me ama me lleva la mano,
cuando debo de hacer mi trabajo
como Ser encarnado de humano.
Y me indica coger el atajo,
que me lleve hasta Dios soberano
y me acorte el camino Aquí Abajo.
José Diez fernández
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