En Nuestra Señora de la Asunción
(15 de agosto)
Este punto de Luz es para todos,
bien vivan o no en la Alberca de Záncara,
para aquellos, que sigan este ejemplo
y carguen con su cruz, dentro del Alma.
En nuestra Señora de la Asunción
en el pueblo de la Alberca de Záncara
Fray Francisco recibió una visión,
aunque él en su humildad no lo esperara:
vio ascender a los Cielos a María,
entre luces y estrellas coronada,
prediciéndole, entonces su ascensión,
al mostrarle una cruz que rutilaba
en bellos resplandores, como el oro
en los mismos fulgores, que ella estaba,
invitándole a caminar con ella,
por si era él, el Cristo que faltaba.
Sabía de un Camino a recorrer,
aunque de este recuerdo se olvidara,
pero en su Alma esta imagen quedó impresa
y de aquí su obsesión por Tierra Santa.
En todos los conflictos que pasó
es claro que la Madre le guiaba.
Cumplida esta promesa con María,
le vuelve a aparecer en lontananza,
rodeado de arcángeles y nubes,
la visión que aquel día le mostrara:
se visionó coronado de rosas
al lado de Jesús, lleno de Gracia.
Este punto de Luz es para todos,
bien vivan o no en la Alberca de Záncara,
para aquellos, que sigan este ejemplo
y carguen con su cruz, dentro del Alma.
José Díez Fernández
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