Estampa navideña del Camino de la Santa Cruz
Caminito de Belén
va el hermano Fray Francisco,
llevando una cruz a cuestas,
con olvido sí mismo,
para conocer a Dios
y hacerle un regalo al Niño,
el que siempre está esperando
de cada Ser, que ha nacido.
Al divisar el Pesebre,
quedó al punto confundido.
Había por Nacimiento,
en resplandores divinos,
una hornacina muy grande
y en medio la Cruz de Cristo,
la que venera la Alberca
a lo largo de los siglos.
Al acercarle la cruz,
Jesús le dijo a Francisco:
- Mira bien tu corazón,
en él yo te la bendigo,
mas espero de tu amor
el regalo prometido
de esparcir esta Energía,
a quien camine contigo.
Pero al mirarse en sus ojos,
se perdió en el Infinito,
al envolverle la Luz,
que emanaba de este Niño.
Su Alma quedó prendada
de este largo recorrido:
caminar la Santa Cruz
en clamor de Sacrificio.
José Díez Fernández
(Alicante, 17 de diciembre de 2016)
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