Virgen del Olmo (2016)
El recuerdo del olmo viene a mí,
cuando veo el trabajo complicado,
porque quedo en sus ramas aparcado
en la senda que de niño cogí.
¿Qué es aquello que yo siempre en Ti vi,
que me atrae como objeto imantado,
pues me siento feliz, sólo, a tu lado,
sin que nada me separe de Ti?
Veo el largo camino en lontananza.
Permíteme cogerme de tu mano,
pues mi alma, ella sola, apenas si avanza.
Porque quiero ser un buen cristiano,
basado en el Amor de tu Esperanza,
que me muestra a Jesús, como mi hermano.
José Díez Fernández
(Alicante, junio del 2016)
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