A la Madre del Pilar (2014)
Bien apoyado en la Luz de tu Pilar,
el Maestro me dirige en la lección,
explicándole a mi ansioso corazón
lo que mi Alma necesita transformar.
Y porque nada sucede por azar
y Todo sigue la Ley de Evolución
en el progreso de su programación,
a mi Ser sólo le sirve trabajar.
No es el trabajo del cuerpo, en el que habito,
el acumular riquezas sin igual,
en el reposo egoísta de mi hogar.
Es el camino de cero al Infinito,
el verdadero trabajo... ¡EL PRINCIPAL!
¡EL TRABAJO DE MI ALMA!... ¡SABER AMAR!..
José Díez Fernández
(Octubre de 2014)
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