25 de Diciembre (2011)
Quisiera lucir esta Navidad
como un adorno en las calles del Mundo,
que le sirva de guía al vagabundo
en el Amor de Dios, nuestra Verdad.
Se respira un Mar de Felicidad,
unido al sentimiento tan profundo,
que nos trae el Niño del Cielo oriundo
en los países de la Cristiandad.
Este Belén viviente en que me muevo
llena estas fiestas de Paz y Alegría
y en su Estrella de Luz, feliz me elevo.
Y al lado de Jesús y de María
vibraré en la frecuencia de Hombre Nuevo,
naciendo Niño Cósmico este día.
José Díez Fernández
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